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Señales de alarma en las demencias

Se sostiene que en 2018 eran 852.741 las personas que padecían demencia en España (1,83%), cifra que aumentará a más de 992.000 (2,13%) en 2025 y superará los 1,7 millones (3,99%) en un plazo de 30 años (2050) Un punto en el que el diagnóstico resulta clave, ya que conocer a tiempo en qué situación se encuentra el paciente permite trazar un plan de actuación en las primeras fases de la enfermedad.

Los afectados por Alzheimer se muestran decaídos, tristes, desorientados… El Alzheimer se hace visible a través de diferentes conductas y emociones, pero por desgracia, el 80% de los casos leves aún no han sido diagnosticados.

El deterioro cognitivo es el síntoma más inmediato y el que más alarma al paciente: es la principal causa de consulta neurológica entre las personas mayores de 65 años. Es ese momento en el que una persona se vuelve olvidadiza, comienza a sufrir “despistes” y pérdidas de memoria. Pero es un síntoma común a la demencia y de otros posibles problemas neurológicos. En todo caso, existe un decálogo de “signos de alarma” que funcionan como referencia:

Cambios de memoria. No es un simple olvido, fechas importantes, citas, nombres de seres queridos, etc. Es necesitar que se repita constantemente una información que no se logra retener.
Dificultad para planificar o resolver problemas: problemas sencillos del día a día, como seguir una receta de cocina.
Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre: a una persona afectada de Alzheimer le cuesta, por ejemplo, aprender las reglas de un juego, manejo de números o cuentas.
Desorientación: hay un desajuste cognitivo respecto al tiempo y el espacio. Hay ciertas lagunas en este sentido para el enfermo, que puede no recordar cómo ha llegado hasta un lugar o no saber en qué día vive.
Dificultad en la comprensión de imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente: les impide reconocer colores, leer o calcular distancias.
Problemas del lenguaje en el uso de palabras al hablar o escribir: les cuesta recordar algunas palabras y seguir el hilo de una conversación. Repetir muchas veces lo mismo es otro síntoma, en este sentido.
Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para volver sobre sus pasos: les cuesta reconstruir lo que acaba de pasar y recordar dónde han dejado un objeto; normalmente porque la falta de memoria les hace dejarlo en un lugar distinto al habitual.
Dificultad en la toma de decisiones: también pueden experimentar cambios de juicio y de comportamiento.
Disminuye su actividad, se vuelven cada vez más pasivos en todos los ámbitos de su vida.
Cambios en la personalidad: pueden enfadarse con más frecuencia, sentir ansiedad, temor y otras emociones negativas.

Os dejo este enlace del video resumen: https://fb.watch/9vENtSWLKZ/

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